PONENCIA:
INCUMBENCIAS DEL PERITO COMUNICADOR:
EL SABER COMUNICACIONAL COMO AUXILIAR DE LA JUSTICIA
AUTOR: LIC. MARTIN GABRIEL LOPEZ LASTRA
EJE TEMATICO: MEDIOS, POLITICA Y PODER
INSTITUCION: FACULTAD DE PERIODISMO Y COMUNICACIÓN SOCIAL – UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA
DIRECCION ELECTRONICA: g.martin.lopez@gmail.com
PALABRAS CLAVE: COMUNICACION - CAMPO - PRACTICA PERIODISTICA – JUSTICIA-PERITO-AGENCIA-OBJETIVACION- INCUMBENCIAS
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La creación de la figura de un perito comunicador-periodístico o su intervención en la justicia federal y ordinaria , equiparable a la de otros especialistas auxiliares de la justicia, es un desafío importante. El mismo consiste, en primera instancia, en convencer a la comunidad jurídica de su necesidad como especialista y auxiliar para interpelar un objeto de estudio complejo como lo es la práctica periodística actual en medios gráficos y audiovisuales.
Hablar hoy de práctica periodística y de comunicación en general en la República Argentina es referirse a un complejo proceso de objetivación en referencia a un modo de aprehender la realidad para sus fines informativos.
Con el avance del desarrollo tecnológico se promovieron nuevas formas de cobertura, desarrollando, por tanto, nuevas formas en cuanto a producto final para vender a sus respectivos mercados de lectores, para la prensa gráfica o de oyentes y televidentes, en tanto medios audiovisuales.
Asimismo se abren a diario nuevas perspectivas de análisis de producción, circulación y recepción de mensajes con vista al desarrollo de nuevas incumbencias de la comunicación social.
En cuanto al periodismo, alentado por la nueva empresa periodística, se presenta con nuevas metodologías y métodos, estos últimos como "caja de herramientas" para aprehender determinada parcela de la realidad que es el hecho noticiable para luego convertirlo en noticia.
Allí el periodista, con su respectiva cobertura, no está sólo, sino que su labor es consecuencia de una también especial relación de estructuras y prácticas, entendida esta como vínculo a determinada empresa periodística que le genera un modo de aprehensión de la realidad noticiable.
En el país, ante falta de colegiación profesional que le brinde mayor autonomía al profesional, se genera la situación de una fuerte influencia de los manuales de estilo (escritos o como compendio de pautas aisladas) que indican desde la empresa cómo seleccionar, editar y producir determinada noticia.
Existe una cuota de universalidad en la aplicación de pautas para aprehensión de la realidad por metodologías periodísticas. Los nuevos criterios establecidos por teorías como "newsmaking" o "gatekeeper" que aluden a formas de selección, evaluación, edición y producción imbrican con los criterios de noticiabilidad de muchos autores, como Sádaba, Lang y Lang en cuanto a noticia como producto comercial. El mayor interés público, su contenido humano, el vínculo emocional, las consecuencias económicas generadas por el hecho, lo convierten o no en un hecho noticiable. La sintonía fina, es decir una selección más precisa de hechos se da en cuanto a la aplicacion de manuales de estilo empresarios.
El último eslabón de la cadena de factores que ayudan a comprender la práctica periodística es, en términos de Pierre Bourdieu, el hábitus como complemento de la relación estructura empresaria y práctica, como la exteriorización a través del individuo (periodista) de inquietudes, valores, conocimientos y pautas de comportamiento para el despliegue de su hermenéutica en su concepción más amplia.
Existe además de esta relación estructura, prácticas y habitus y de las teorías que refieren a la producción periodística la temática de la capacitación. La misma se desarrolla en universidades estatales que últimamente recibe una fuerte competencia por parte de emprendimientos surgidos por la asociación entre determinadas universidades privadas y empresas periodísticas.
Sea cual fuera el origen en cuanto a capacitación, lo cierto es que en los últimos años la mayor extensión de las carreras de comunicación y periodismo pasando de terciarias a unversitarias e incorporando etapas de post-grado como Maestrías y hasta Doctorado, habla de requisitos de habilitación especiales para desarrollar la actividad periodística y comunicacional tanto en la producción como en estudios de circulación y recepción.
Si se coincide en que hoy la preparación del periodista profesional adquiere ribetes complejos y su formación es "botín a disputar" entre el estado y la empresa, según lo señala Jesús Martín Barbero en algunas de sus obras, no es difícil avanzar hacia una situación de complejidad en su trabajo clave de objetivación de la realidad para luego producir noticias.
Si vamos sólo a un ejemplo, veremos que no es tarea fácil advertir cómo se construye una noticia de agenda periodística. Determinar, en palabras de Sádaba, cual es la interrelación entre la agenda pública, la de los medios y la de gestión que se produce como factor de producción y publicación producción de un material periodístico.
Para continuar con el ejemplo de la construcción y efectos de la agenda (que nos remite a teorías de agenda buillding y agenda setting) nos estamos refiriendo a una práctica periodística específica (en cuanto a su tematica), donde se debe desplegar todo un potencial mayúsculo en cuanto a selección de información, interacción con fuentes y edición, necesitando de una fuerza de trabajo de alta calidad y una importante asignación de recursos.
Como en cualquier otro caso de agenda, se pone en juego la referencialidad del medio como empresa periodística y,por que no, su mayor o menor vínculo con su respectivo mercado. Se trata de aquellos hechos noticiables que en un medio no sólo no pueden estar ausentes de la selección, sino que deben ser acreedores del mejor tratamiento de recolección de información, tratamiento y edición posterior.
Pero también y volviendo a Sádaba, se habla de casos de agenda en función de una presencia (materializada en publicación en un medio) que genera una "prioridad de intereses", como dice la autora, en cuanto a una cuestión por resolver. Se genera, a su vez, una agenda de debate que se construye desde el temario que los mismos medios proponen a sus mercados. Como sostienen varios autores que han tratado la teoría de agenda, entre ellos Maxwell Mc Combs, los medios, por su selección de noticias, determinan las materias sobre las que el publico piensa y habla . O como asegura Bernard Cohen, tal vez los medios no sugieren al público qué tienen que pensar, aunque sí los temas sobre los cuales tienen que pensar.
Como primera conclusión vale señalar que el estudio descriptivo y analítico de contextos de producción, circulación y efectos, tanto en la agenda de gestión como de mercados u opinión pública (según el concepto que se adopte) es algo más que laborioso.
Humildemente se puede advertir que esto escapa a una generosidad coyuntural ofrecida desde el campo del Derecho y de la hermenéutica jurídica para hacer explícitas las condiciones de objetivación en una práctica periodística.
Efectuar una pericia de una práctica periodística implica orientarse hacia la finalidad, como se señaló, de "hacer objetivable una objetivación". Sería algo similar a una una investigación (descriptiva, analítica, correlacional de eventuales variables) que se configure como como meta-objeto de otro objeto que es una práctica periodística específica.
En este caso, la función de "objetivar lo objetivable" se realizará a partir de la mentada identificación señalada al principio, la estabilización de ese objeto o práctica periodística (muchas veces esquivo a primera vista), dinámico y multidimensional en un contexto determinado, para su interpelación e intervención, tal cual nos sugiere, por caso, Becerra Artieda .
A modo de otro ejemplo sobre la complejidad de la práctica periodística actual, avanzamos con la somera descripción de una de las dimensiones de esta objetivación, resulta necesario descubrir como juegan las tensiones respecto de paradigmas epistemológicos y como el periodista actúa y está parado ante la realidad.
Esto es, si hay una convivencia de distintos elementos de mirada positivista o constructivista respecto de esa realidad. Cuánto hay de periodista "extranjero" que se considera aislado del hecho a observar y cuanto de "participante" en cuanto a reconocerse como sujeto o parte de la realidad con la cual interactúa.
El "extranjero", al que hace alusión Bourdieu y otros autores, pareciera remitir a un enfoque más positivista de tomar a un hecho noticiable totalmente ajeno que hay que indagar como algo totalmente extraño a la vivencia cotidiana. El "participante" se ha familiarizado en los últimos tiempos con modalidades de investigación que, en función de incrementar referencialidad del medio como empresa, involucra a ese medio o periodistas en la generación del acontecimiento. En este último caso no hay un hecho a cubrir o que le llega al medio, sino que se genera desde el medio, por caso cámaras ocultas, procurar que la primera definición de un dirigente o funcionario se haga desde el propio medio y otras situaciones similares.
Un acercamiento a la dualidad del periodismo como positivista o constructivista se puede inferir del libro Justicia Mediática de Esteban Rodríguez
Un genero de producción periodística como la noticia de agenda y la cuestión epistemológica de cómo el periodismo se para frente a la realidad que interpela, resultan ejemplos de cuán complejo es el terreno. Esto motiva a afirmar con fuerza que que hoy en día la comunicación debería recibir credenciales de un campo concreto y autónomo de estudio, más allá de la "juventud" asignada por distintas visiones, por ejemplo la jurídica.
Es justamente ese criterio el que da cuenta que la comunicación debería constituir un "saber ajeno al juez" que, entre otras cosas, debe constituirse en auxilio técnico y pericial para responder interrogantes tales como el de explicar por qué se produce una noticia, por qué un hecho es noticia para determinado medio y no para otro, por qué se edita de determinada manera una noticia y cuáles son los efectos que se provocan en determinados mercados de lectores y oyentes.
En las recientes jornadas organizadas por la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP -en mayo de 2009, a través de su centro de Graduados y de la cátedra Derecho a la Comunicación- se aludía a que ningún juez se atrevería a definir un litigio sobre paternidad sin el auxilio de una pericia de ADN. El interrogante que se abre es ¿por qué se atrevería a definir los parámetros de producción, edición y circulación de una noticia y los efectos que causa en la opinión pública?
El debate puede abrirse perfectamente a la luz de un contexto en el cual el periodismo como agencia (si nos remitmos a Giddens entre otros autores), es decir en su condición de crear su propio mundo semiótico y referencial, avanzó mucho terreno al punto de promover la disputa política de espacios y de discursos con agencias institucionales de poder como gobiernos, parlamentos y poder judicial.
Hay, desde luego, una disputa encubierta por la cual muchos magistrados, - ante el avance del campo de la comunicación y el detrimento del campo del Derecho con su tendencia omnicomprensiva hacia otras disciplinas o ciencias- creen que no es necesario dar ese paso, entendiendo que hay una concesión importante, algo que implicaría un allanamiento por debilidad propia.
Sin embargo, la participación de un perito periodístico o en ciencias de la comunicación, habilitaría a la práctica de un saber como auxiliar del derecho, estableciendo sinergias entre la comunicación y el campo jurídico.
La participación de peritos comunicadores en la justicia es reciente y no esta del todo institucionalizada. En Capital Federal es de resaltar la creación de la figura a partir de las gestiones del Dr. Pedro Naón Argerich. En tanto, ante la justicia de la Provincia de Buenos Aires, sólo se conoce un pedido de intervención de un perito, cuya participación recayó en el Dr. Sergio Caggiano.
En las mencionadas jornadas celebradas en la Unlp, quien suscribe hizo recomendaciones en cuanto a eventuales incumbencias del perito comunicador y que quedan abiertas a futuros debates.
Son las siguientes:
1) Intervención ante litigios por derechos de autor en producciones periodísticas. Esta participación ha quedado ya institucionalizada con la participación de perito comunicador en la justicia porteña.
2) Casos por daños y perjuicios (artículo 1071 del Código Civil). Esto, en cuanto a querellas promovidas a partir de material periodístico.
En este sentido se aconseja si es viable analizar contexto de producción e influencia del estilo empresario sobre el ejercicio del periodista como dependiente de determinado medio periodístico. sería interesante interrogarse, al respecto, si con la actual vigencia de la doctrina de la real malicia, el perito en cuestión no puede indagar acerca de si el periodista o medio cuestionado no actuaron en base a modos de producción acordes al oficio según lo establecido recientemente por entidades no gubernamentales y por manuales de estilo en el caso de existir en las empresas cuestionadas a nivel judicial.
3) Requerimiento de intervención señalado en punto 2) pero en querellas promovidas en el fuero penal.
4) Ejercicio profesional de derecho a réplica: En muchas ocasiones la publicación de información inexacta que puede producir un cambio en la reputación necesariamente puede requerir una inmediata reparación, aunque debiera ser con los mínimos parámetros de un formato periodístico cercanos al medio en que se publicó la noticia inexacta, para lo cual ni el juez ni el afectado suelen estar preparados. Generalmente la justicia dispone la publicación integra de un amparo o sentencia, sin reparar en si se logrará el efecto práctico restaurador de quien reclamó en sede judicial como afectado.
5) Reconstrucción de imagen por presiones de la denominada "condena anticipada". Tomamos el concepto de "condena anticipada" no sólo como una reacción de la agencia judicial, sino como un eventual daño hacia la figura de un imputado a quien la sociedad no le devuelve su estado de inocencia concreto previo a la acción judicial. Si el daño fue comunicacional, la reparación no es completa si no es a partir de la vía comunicacional. En este sentido, el perito determinará que vías y métodos son propicios para dejar claramente manifestado ante la comunidad (al menos la más inmediata al imputado) un estado de inocencia. En esto, claramente hace falta un pedido de análisis hacia el campo jurídico para que determine si una reparación judicial de estas características es viable.
6) Los efectos del mensaje. Se han realizado algunas pericias al respecto, por caso, la efectuada en justicia bonaerense. Comprende determinar en un sentido claro y general como se produjo, en términos prácticos, el fenómeno de la "semiosis infinita" (Pierce) que ayuda a comprender a la justicia cómo se interpretó determinado mensaje en determinada comunidad, en cuanto a registro perceptual y asignación de una determinada significación.
Otra variante puede ser la de medir los efectos en términos cuantitativos para determinar si la publicación de una determinada noticia tuvo un determinado alcance en una comunidad. Sin invadir terreno jurídico y, a modo de propuesta, podría ayudar a proveer información valiosa en casos donde se deben analizar daños causados.
La propuesta requiere un diálogo y un debate entre la agencia periodística y, por sobre todas las cosas, con la agencia jurídica que contemple la participación no sólo de las áreas de conducción de superintendencia, sino también de magistrados de grado que puedan llegar a habilitar estas pericias y también de abogados litigantes que procuren la petición de este tipo de intervenciones.
En tanto, bueno es profundizar el debate en sedes de formación y capacitación periodística y toda otra entidad de apoyo a una ampliación. en sentidos prácticos, del campo de la comunicación, con posible proyección laboral.
La Plata, Agosto de 2009
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